Las substas judiciales pueden ser una oportunidad única para conseguir inmuebles a muy buen precio en el mercado. Pero hay que saber que gastos conlleva meterse en este tipo de subastas, porque además del precio de la adjudicación, hay varios gastos que lo acompañan y que a veces pueden influir en si una operación es rentable o no. Os vamos a contar los principales costes que esto conlleva.
Fianza y depósito
Antes de participar en la puja, se requiere entregar una fianza que suele ser aproximadamente el 5% del precio de salida del inmueble. Este depósito demuestra tu seriedad como postor y, si no resultas adjudicatario, se te devuelve íntegramente, salvo en casos excepcionales en los que se aplican penalizaciones.
Honorarios y comisiones
Comisiones del organismo subastador
El organismo encargado de organizar la subasta (como el BOE o una entidad designada) cobra una comisión o tasa administrativa que varía según la comunidad autónoma y el tipo de subasta.
Honorarios profesionales
Contar con el asesoramiento de un abogado y, en algunos casos, de gestores o técnicos, es esencial para evitar sorpresas. Aunque estos honorarios de un abogado experto en subastas judiciales incrementen la inversión inicial, te aportan la seguridad de revisar cargas, hipotecas o embargos y gestionar el proceso correctamente.
Gastos de formalización
Una vez que ganas la subasta, es necesario formalizar la operación. Esto incluye:
- Gastos notariales: Para redactar y elevar a público la escritura de adjudicación.
- Tasas registrales: Para inscribir la propiedad en el Registro de la Propiedad.
Estos costes dependen del valor del inmueble y de las tarifas vigentes en cada notaría y registro.
Impuestos y otros gastos
Según la naturaleza de la subasta, se aplicará el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) o, en algunos casos, el IVA sobre el precio de adjudicación. Además, si el inmueble tiene cargas o gravámenes, puede ser necesario abonar gastos extra para su cancelación o regularización. También puede resultar útil realizar una tasación profesional para conocer el valor real del bien, aunque esto suponga un coste adicional.
